𝗣𝗮𝗿𝗿𝗼𝗾𝘂𝗶𝗮 𝗦𝗮𝗻𝘁𝗮 𝗕𝗶𝗯𝗶𝗮𝗻𝗮 𝗔𝗿𝗾𝘂𝗶𝗱𝗶𝗼́𝗰𝗲𝘀𝗶𝘀 𝗱𝗲 𝗕𝗼𝗴𝗼𝘁𝗮́

𝗣𝗮𝗿𝗿𝗼𝗾𝘂𝗶𝗮 𝗦𝗮𝗻𝘁𝗮 𝗕𝗶𝗯𝗶𝗮𝗻𝗮 𝗔𝗿𝗾𝘂𝗶𝗱𝗶𝗼́𝗰𝗲𝘀𝗶𝘀 𝗱𝗲 𝗕𝗼𝗴𝗼𝘁𝗮́
La Parroquia de Santa Bibiana fue erigida en 1960 por el entonces Arzobispo de Bogotá, Cardenal Luis Concha Córdoba. Se creó al desmembrarse de la antigua Parroquia de Santa Bárbara de Usaquén y, a su vez, dio origen posteriormente a otras parroquias como Santa Clara de Asís y Cristo Rey.
Su primer párroco fue el Padre Julio Sánchez González, quien ya residía en el barrio Santa Ana desde 1959. La capilla de Santa Bibiana fue donada a la Arquidiócesis de Bogotá por doña Margarita Caro de Rueda. El nombre de la patrona fue escogido en memoria de Bibiana Vargas de Rueda, madre de don Tomás Rueda Vargas, propietarios de la hacienda “Santa Ana”, nombre que adoptó posteriormente el barrio.
Posteriormente, la Arquidiócesis adquirió el lote contiguo, sobre el cual se construyó la primera casa cural. Con el crecimiento del barrio y de la comunidad parroquial, las instalaciones resultaron insuficientes. En junio de 1996, el Arzobispo de Bogotá, Cardenal Pedro Rubiano Sáenz, nombró párroco a Monseñor Luis Montalvo Higuera, con el encargo de mejorar y actualizar dichas instalaciones.
Luego de considerar la posibilidad de remodelar la casa cural, se concluyó que era más conveniente construir una nueva, conservando los salones “Julio Sánchez” y “Tomás Rueda”, ubicados en el costado sur. Mientras se planeaba la obra, y por sugerencia del ingeniero Eduardo Romero Franco, se adelantaron mejoras complementarias, como la adecuación del jardín de entrada, la gruta de la Virgen y algunos osarios que requerían intervención estética. Más adelante se construyeron nuevos relicarios para cenizas de difuntos. Esta última obra fue cuestionada por algunos feligreses, pero la parroquia obtuvo la razón en la controversia, con la valiosa y desinteresada ayuda del abogado Aurelio Tobón Mejía.
La aprobación del proyecto no fue fácil, debido a que la iglesia de Santa Bibiana es un bien de conservación arquitectónica. Sin embargo, finalmente se obtuvo el aval de la Curia Arzobispal y de la Curaduría.
La nueva edificación permitió cumplir los objetivos propuestos desde el inicio: ofrecer una vivienda adecuada para el párroco, contar con un despacho parroquial funcional y disponer de salones amplios para acoger a los feligreses en las distintas actividades apostólicas y cívicas, entre ellas las reuniones de la Asociación de Residentes de Santa Ana Oriental (ARSA).
En esta obra fueron especialmente destacados el ingeniero Eduardo Romero Franco, la arquitecta Marcela de Romero y la asesoría artística del arquitecto Urs Schmid, hijo de Viktor Schmid, autor de la capilla original. El resultado fue, para muchos, una obra funcional y de gran belleza.
La construcción de la nueva casa cural también permitió trasladar la sacristía del costado occidental al oriental de la iglesia, quedando con acceso directo a la casa cural. Anteriormente, para llegar a la sacristía era necesario pasar frente al Santísimo Sacramento y al altar. El espacio que ocupaba la antigua sacristía se aprovechó para construir un bautisterio y una pequeña sala penitencial.
Asimismo, se incorporaron dos vitrales franceses que representan a San Francisco de Asís y a Santa Teresita del Niño Jesús, actualmente ubicados detrás del órgano. Estas adecuaciones ampliaron la capacidad de acogida de la parroquia.
La construcción de la casa cural se logró sin recurrir a préstamos bancarios. Dos factores fueron decisivos: el inicio de la obra con la recuperación del jardín, que motivó la generosa colaboración de los feligreses, y los recursos obtenidos por la adquisición de algunos relicarios para cenizas de difuntos. A ello se suma un elemento no cuantificable, pero fundamental: la providencia de Dios y la generosidad de la comunidad.
En 2009 fue nombrado párroco Monseñor Jaime Pinilla Monroy, quien hasta entonces se desempeñaba como Vicario Episcopal en la Zona Pastoral de San José, al sur de la ciudad. Durante seis años y medio, Monseñor Pinilla continuó con dedicación la obra iniciada por sus predecesores.
En julio de 2015, el Arzobispo de Bogotá, Cardenal Rubén Salazar Gómez, nombró párroco al Padre Julio Hernando Solórzano, quien permaneció en el cargo durante los meses restantes de ese año. En noviembre de 2015 fue designado Vicario Episcopal de la Zona Pastoral de San José y asumió su nuevo encargo en enero de 2016.
Durante su gestión se realizaron importantes obras administrativas y de mantenimiento, entre ellas la adecuación y embellecimiento de los jardines internos y externos, la recuperación del piso original del templo y la creación de una nueva capilla de adoración permanente al Santísimo Sacramento, ubicada en el lugar donde antes funcionaba el despacho parroquial. Esta capilla fue concebida como un espacio privilegiado para el silencio, el recogimiento y la oración, sin celebración de culto público.
También se renovaron la instalación eléctrica del templo y de la casa cural, el sistema de sonido, los tanques de reserva y el equipo hidráulico y de compresión. Además, se adquirieron e instalaron estufa, calentadores de gas y secadora.
Quedaron pendientes algunas mejoras, como la instalación de cámaras de seguridad en las zonas exteriores del templo y de la casa cural, ya que solo la nueva capilla de adoración cuenta con este sistema. Asimismo, quedó listo un proyecto para ser presentado al Instituto Distrital de Patrimonio Cultural y Urbano, con el fin de:
adecuar senderos y rampas que faciliten el acceso de personas en silla de ruedas a los jardines, al templo y a las instalaciones parroquiales;
dar mantenimiento al techo de los cenizarios, que funciona también como patio en piso duro;
adaptar el mobiliario de los cenizarios para integrar nuevas unidades, como una posible fuente de ingresos para la parroquia.
En 2013 se elaboró una línea del tiempo, ubicada en un retablo en uno de los salones internos de la parroquia, con el propósito de recoger, como memoria agradecida, los principales momentos y actores de esta historia parroquial. Esta información se construyó a partir de datos consignados en informes y de testimonios de habitantes del sector, fieles a la presencia eclesial en esta comunidad.
En enero de 2016, el Padre Julio Solórzano entregó la parroquia al Padre Jesús Alberto Pinzón Calderón. Luego, en junio de 2017, llegó un nuevo cambio pastoral con el Padre César Baracaldo Vega, quien fue párroco hasta 2023. Desde entonces, la parroquia está a cargo del Padre Leonardo Cárdenas Téllez.
La Parroquia de Santa Bibiana pertenece actualmente al Arciprestazgo 7.1 de la Vicaría Episcopal Padre Misericordioso de la Arquidiócesis de Bogotá.
Párrocos
Padre Julio Sánchez González: 1960–1996.
Monseñor Luis Montalvo Higuera: 1996–2009.
Monseñor Jaime Pinilla Monroy: 2009–2015.
Padre Julio Hernando Solórzano: 2015.
Padre Jesús Alberto Pinzón Calderón: 2016–2017.
Padre César Baracaldo Vega: 2017–2023.
Padre Leonardo Cárdenas Téllez: 2023–presente.
Vicario parroquial
Padre Raúl Alzate Alzate.
